Detrás de las sombras: "El inventario" se hace finalista.
Queridos lectores,
Hoy escribo estas líneas con el corazón alegria. Quienes me leen desde hace tiempo saben que escribir es, la mayoría de las veces, un oficio solitario, silencioso y lleno de dudas. Lanzo mis historias al vacío con la esperanza de que, en algún lugar, alguien logre sintonizar la misma frecuencia emocional.
Hace poco decidí enviar mi cuento, “El inventario de las sombras” (que le da nombre a este rincón), al Concurso Internacional de Cuento Venezolano convocado por la Editorial Etérea.
Hoy he recibido uno de esis correos que me hacen sentir bien y me impulsan a seguir adelante a partes iguales.
De entre 1.057 textos recibidos, "El inventario de las sombras" fue seleccionado como uno de los 25 cuentos finalistas.
Saber que la historia logró abrirse paso entre más de mil propuestas me llena de una gratitud inmensa.
Aprovecho este espacio para felicitar públicamente a Gonzalo José Martínez Rodríguez, quien se llevó el primer lugar con su cuento “El olvido de Domingo Rojas”, y a los demás compañeros finalistas.
Quiero compartir con ustedes el desglose de la valoración del jurado, no por un ejercicio de ego, sino porque ver el puntaje (¡96/100!) me hace sentir que las horas de escritura y reescritura valieron la pena:
📊 Calificación del Jurado (96 / 100)
Originalidad en el enfoque: 19/20
Relevancia y profundidad: 20/20
Impacto narrativo: 19/20
Calidad literaria: 19/20
Autenticidad y verosimilitud: 19/20.
Pero lo que realmente me gustó fue leer su devolución conceptual. Sentir que captaron la esencia exacta de lo que quise plasmar es el verdadero premio para cualquier escritor:
"El cuento desarrolla una exploración sobre retorno, memoria y desgaste emocional mediante una narración donde la casa funciona como espacio de confrontación con heridas acumuladas durante años de ausencia. Los objetos cotidianos adquieren una dimensión simbólica que permite reconstruir la fractura interior de la protagonista y mostrar cómo el silencio transforma vínculos familiares y percepción personal. El texto sostiene una atmósfera íntima marcada por pérdida, desplazamiento y resistencia afectiva. El recorrido de la protagonista encuentra fuerza en la manera como convierte las ruinas emocionales del pasado en una posibilidad de reconstrucción y permanencia interior."
"El inventario de las sombras" habla de nosotros, de nuestras ausencias, de lo que dejamos atrás y de cómo las ruinas pueden ser, también, un cimiento para reconstruirnos.
Gracias a la Editorial Etérea y al jurado por mirar de cerca mis sombras, y gracias a ustedes, mis lectores constantes, por ser el destino final de cada una de mis palabras.
Un abrazo,
Luisa Gisela Rodríguez Mariño.
Comentarios
Publicar un comentario