Carta para mí, de mi yo del futuro
Querida Luisa, ¡Felices 60 años! Hoy me detengo un momento a mirarte desde este lado del tiempo, cinco años en el futuro, y lo primero que siento es una profunda oleada de gratitud y orgullo por la mujer que eres. Quiero que cierres los ojos por un instante, respires hondo y recibas este abrazo que te mando a través de los años. Lo lograste. Todo lo que sembraste con un poquito de incertidumbre y muchísimo corazón, hoy da los frutos más hermosos. ¿Te acuerdas de aquel día en que empacaste tu vida y te fuiste a Caracas con Bettsy? Sé que ibas con el corazón latiendo fuerte, feliz por el cambio pero con las dudas lógicas de una mujer que vuelve a empezar. Hoy te aseguro que cada paso valió la pena. Viniste a construirte un futuro y terminaste construyendo un hogar para tu alma. Aprendiste a disfrutar de la simplicidad de la vida, de un café por la mañana conversando con nuestra amiga y de las tardes tranquilas. Te rodeaste de la gente correcta, Luisa. Volviste a cone...