Mi dolor..
Esta carta la escribí hace unos años, cuando me encontraba haciendo terapias de constelaciones familiares.
Estas terapias me hicieron entender que no somos víctimas de la historia que nos toca vivir. Que debemos tomar lo que se nos ha dado, por nuestros ancestros. Agradecer y honrar sus historias, pero que sus experiencias nos sirvan para aprender a escucharnos desde adentro, aceptarlo y hacerlo parte de nosotros. Y continuar nuestras vidas, creando nuestra propia historia..
Por eso agradezco a ese dolor, por transitar por mi cuerpo y ser parte de mi crecimiento personal.
Ahora, unos años después, aprendí a soltar lo que está fuera de mí control, pero a soltarlo, con conciencia y amor...
Mi dolor..
"Lo primero que me llegó al pensamiento para iniciar esta carta fue: Apreciado dolor, y me dije, si, apreciado, porque es eso lo que me ha ocurrido contigo. He convivido tanto contigo, he soportado tanto andar contigo que he llegado a apreciarte, a ser ese que cuando no está, busco que aparezca. Esto me revela cuánto de mi he llegado a construir a tu lado, cuánto en fortaleza, fuerza, aguante, resistencia he forjado contigo…
Me ha hecho una mujer en parte muy fuerte, que ha sido bueno, para algunas cosas; pero también ha sido malo por aquello del soporte y el aguante de cosas que en realidad no debí aguantar tanto. Sé que de pronto tu eres el efecto, el resultado de eso que, por no tener la distinción o el limite claro llego a doler y a doler mucho y muy profundamente. Te reconozco como parte de eso que era el resultado de algo más que operaba en mí y que trajo como consecuencia que te excedieras, que crecieras y te quedaras como parte de quien estaba siendo yo, haciendo al mismo tiempo que me convirtiera en eso que aguanta lo inaguantable…
Ya no es necesario que sigas doliéndome, que sigas apareciendo para mostrarme como te transformas de dolor físico en mi cuerpo a dolor del alma o viceversa. Lamento no haber tenido las defensas necesarias para evitar que te quedaras tanto tiempo, y al mismo tiempo te agradezco forjaras en mi ese otro tipo de defensas necesarias para sobrevivir y seguir con la vida…
Hoy al sentirte, ya no estoy ciega, ya no me tienes atrapada, ya puedo verte, ya puedo saber para qué haces tú aparición, al fin desperté, he venido haciéndolo cada vez que por alguna razón hacías y haces tú aparición, ya no tienes por qué seguir siendo parte de mi de manera permanente, necesito vivir sin tener miedo de morir por algún dolor de esos.
No sé si la muerte duele o si por el contrario más bien se deja de sentir dolor. Creo más en lo segundo, creo que uno se libera ya de experimentar dolor y descansa, al menos es la creencia de quienes hemos visto han sufrido mucho dolor antes de morir y decimos al fin descansó.
La gracia de saber esto es vivir sin dolor de ningún tipo y experimentar la vida en plenitud sin tener que sufrir ninguno. El bienestar es una decisión y yo definitivamente estoy decidida a construirlo desde la conciencia que tengo ahora.
Te agradezco las oportunidades en que llegaste, a media noche, de día, en las tardes, sin importar la hora en medio de aquellos contextos en los que, lo que ocurría hablaba o exigía de mí una mirada profunda para empoderarme de alguna manera.
Algunas veces no atinaba en el momento, en otros si, lo que me permitió tomar decisiones para seguir, muchas veces generando más dolor sin darme cuenta, pues, tú me tenías a mí y no yo a ti como ha venido sucediendo a través del tiempo hasta llegar aquí.
Ahora cada vez que apareces yo puedo identificar qué es lo que hace que aparezcas y a que has venido.
A veces enmudezco en tu presencia sin saber qué hacer, me bloqueo; bloqueo mi llanto, aguantando como aprendí, a veces me enfureces y arremeto contra ti maldiciendo con palabras de ira y enojo, a través de la queja para llegar al fin al llanto que me descarga y me permite liberar todo lo que hay dentro con una profunda comprensión de lo que estoy soltando y dejando ir porque ya no me sirve para avanzar, para evolucionar, trascender y seguir.
En esta consciencia te pido dolor, compañero de antiguas andanzas me permitas desde la autonomía que me caracteriza pasar por ti de ahora en adelante de una manera más rápida y amorosa, no sé aún si erradicarte totalmente sea bueno o necesario porque somos seres duales y yo creo que tú debes ser una referencia para poder establecer el equilibrio en mí.
No sé si es una explicación que me estoy dando por temor a soltarte totalmente, pero de lo que sí estoy segura, es que puedo elegir vivir mejor, sin apegarme al dolor, sin apegarme más a ti porque eso no permite vivir más plenamente en ninguna circunstancia. En cualquiera cosa que pase sé que puedo elegir cómo vivírmelo lo mejor posible sin negar mi sentir que es quien finalmente me entrega el mensaje para que yo haga lo que tengo que hacer conmigo.
Gracias dolor, gracias por despertar más a la consciencia en mí".
Luisa G. Rodriguez M.
"No reneguemos de nuestro origen porque es lo que nos trajo hasta donde estamos. Podemos optar por amigarnos con todo aquello de lo que estamos huyendo y ver de qué manera adquirir resiliencia a partir de la experiencia ". Oráculo literario
"Esas frases son la base de nuestra unidad familiar, que subsistirá mientras permanezcamos en el mundo, recreándose y resucitando en los puntos más diversos de la tierra ". Natalie Ginzburg - Léxico familiar- novela.
Excelente amiga, te felicito. Tienes que seguir escribiendo.
ResponderBorrarGracias
ResponderBorrarTodo un cambio sólo con ver el dolor desde otra grada, excelente!
ResponderBorrarAsí es querido, hay que abrir la mirada desde diferentes perspectivas y conciencia
Borrar